Preparando el artículo sobre Lisbon (ver aquí), me he encontrado con la curiosa historia de su hijo Alarún una pura sangre inglés que fue el inesperado salvador de Alfonso XIII

Alarún era hijo de Lisbon y de Alefris una yegua perteneciente a la casa real nacida en 1891 e hija de Alegría una de las yeguas importadas por Alfonso XII con vistas a mejorar la entonces decrépita yeguada real de Aranjuez.

El problema con los productos de la yeguada real es que muchos de sus pelementos no estaban destinados al hipódromo pese a ser pura sangre ingleses, muchos estaban dirigdos a ser caballos de silla para la familia real o incluso de tiro, por ejemplo, en el atentado de 1906 de mateo Morral fallecieron puras sangres que estaban tirando de la carroza real.

Alarún era un hermoso ejemplar de la yeguada de Aranjuez, alazán, sin más blanco que el corvejón de la pata izquierda. Medía 1,04 metros de altura de cruz, nacido en Aranjuez el año 1903, ingresando en las Reales Caballerizas en 1907. Por lo que vemos que fue destinado de nacimiento a caballo de silla.

 

Alarún con el rey

 

El 13 de Abril de 1913 se celebró un desfile en la ciudad e Madrid en al que participó S.M el rey, montando a su caballo favorito nuestro ahora conocido Alarún, en la calle Alcalá 48 en la desembocadura de la calle del Turco,  Alfonso XIII vio cómo se destacaba Rafael Sánchez Alegre, el rey controlando al acción del sujeto, ve que saca una pistola e intenta asir las riendas del caballo del monarca, por lo que el rey lanza al caballo contra el terrorista , Alarún en su caracoleo derriba al pistolero, no sin que este efectuase dos disparos, el primero roza la mano al rey, el segundo alcanza al caballo y una vez en el suelo logra disparar sin consecuencias por última vez antes de que las fuerzas del orden calleran sobre él.

Alfonso XIII demostró gran valentía en el lance, lo que le granjeo una gran popularidad (unos días después disfrutó un apoteósico recibimiento en Paris), en el calor del momento cuando le preguntaron al rey por su estado, respondió que se encontraba perfectamente, que eran gajes del oficio, el rey pidió otro caballo y siguió el desfile sin inmutarse, el terrorista fue detenido en el acto y condenado a muerte que conmutó el monarca por cadena perpetua.

La sangre fría de Alfonso XIII y el valor del caballo les granjearon a ambos mucha popularidad a nivel mundial, por lo que podemos decir que sin duda es el pura sangre inglés nacido en España que más popularidad ha disfrutado, desgraciadamente no ganada en las pistas.

Después del atentado, Alarún fue instalado en una de las plazas centrales de la enfermería de las Reales Caballerizas, y se le tenía dieta provisional.La herida, según el parte facultativo veterinario, estaba situada en el borde antero-superior de la región escapular izquierda; no tenía orificio de salida, y sólo interesaba el tejido cutáneo. El pronóstico era leve, en otras crónicas he leído que el caballo falleció, pero me gusta más esta visión sacada de un periódico de la época.

 

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